Mandilita Linda en esta ocasión traemos para ti un artículo que nos comparte la Maestra Betsabé titulado los niños como verdaderos protagonistas. Estamos muy contentas de todas las aportaciones que nos están brindando nuestras compañeras de docencia, esperamos que les sea de mucha utilidad todos los textos que con amor compartimos para ustedes. Si te gustaría colaborar con nosotros escríbenos a nuestras redes sociales será muy valioso para nosotras el que nos compartas una aportación para nuestro blog.

Los niños como verdaderos protagonistas. En nuestro rol de educadoras, la mayoría de las veces solemos tener elevadas expectativas de nuestros alumnitos. Apelamos a la autonomía como la base de su desarrollo y de su aprendizaje en la escuela y tratamos de extender esta forma de ver la enseñanza a sus familiares y tutores, dando un sinfín de recomendaciones sobre la gran variedad de cosas que pueden hacer por si mismos, todo lo que deberían estar logrando a su edad y cuales apoyos consideramos indispensables de su parte (y de la nuestra) para poder lograr esa metas… Y es lógico; es nuestro trabajo.

Sin embargo, es curioso lo que pensamos y la manera en la que actuamos cuando estamos cerca de otras infancias dentro de los otros múltiples roles que tenemos en nuestra vida diaria. Esta el caso de las educadoras que se han encaminado en el mundo de la maternidad, pero también quienes somos tías, hermanas, amigas, primas vecinas o abuelas de otros niños o edades similares a las de nuestros pequeños del jardín. Incluso cuando vemos a otros niños en fotografías, videos, películas u otros formatos digitales. Muchas veces, nuestra percepción de lo que los niños puede o deben hacer cambia drásticamente cuando ese infante es, o no, alguien cercano a nosotros. Si alguna vez tu viste en tu aula a un pequeño que, además de tu alumno era tu hijo, tu sobrino o tu hermano, no me dejaras mentir; es casi contradictorio lo que sabemos, lo que le diríamos a sus padres (si fueran otras personas) y lo que verdaderamente esta ocurriendo al rededor de nuestros niños.

Así como nos pasa a nosotros casi de forma cotidiana, seguramente habrá muchas distinciones en la forma de ver y percibir a los preescolares en diversas ciudades, países y épocas, y entre las personas de distintas edades, culturas, creencias y ocupaciones; eso sin contar los muchos o poco conocimientos previos que existan en sus contextos sobre la infancia. Es por causas como estas que nuestras madres y abuelas no nos tratan igual cuando estamos creciendo, y, seguramente, si nuestras madres ya se han convertido en abuelas, tampoco trataran a sus nietos como nos trataron a nosotros.

En el poco tiempo que llevo aprendiendo datos variados sobre infancia, me he llevado grandes ( y no tan gratas) sorpresas, al descubrir (o, mejor dicho, prestar atención) a información histórica relacionados con las concepciones que en el pasado se tenían sobre los niños. ¿te imaginas pensar en un pequeño de 3, 4 o 5 años como algo “desechable ” o en una manifestación satánica? la verdad es que yo sigo en shock.

Pero, aunque me parecen dos formas muy dramatizadas y poco probables de ver a los niños en la actualidad, me gustaría puntualizar como tema de análisis el hecho de que muchos de nosotros (miembros de la sociedad, no solo los docentes o los padres) llegamos a percibir a los infantes como “propiedades” de los adultos, asumiendo que piensan como nosotros, deseando que cumplan nuestros estándares, caprichos y algunas veces hasta sueños frustrados por el hecho de ser “nuestros”. “Nuestros” hijos, “nuestros” alumnos, “nuestros” niños.

los niños como verdaderos protagonistas

Sin duda suena un poco loco de mi parte decir algo así, ya que es lógico que las infancias requieren acompañamiento para su adecuado desarrollo, pero también es cierto que es poca la participación y el protagonismo que les damos en sus propios procesos de crecimiento y aprendizaje, siempre asumiendo que sabemos mejor que ellos que es lo que quieren y necesitan y en el afán de protegerlos y dotarles de “las mejores oportunidades” . Y no me refiero precisamente al conocimiento de los aspectos técnicos y académicos de los que nos dota nuestra profesión.

Desde mi perspectiva, nuestro rol como adultos debería ser el de aquel que permite descubrir, crear, experimentar, expresar y aprender ; eso si, dentro de un marco de normas y reglas que permitan no solo una sana convivencia, sino la seguridad de los pequeños, ya que, aun siendo individuos competentes en su propio desarrollo, sigue siendo cierto que el adulto ha recorrido varias veces ya el camino que el niño apenas está por conocer.

Con la cercanía tan latente del Día del Niño, me gustaría poner en el foco de atención el hecho de que los infantes son sujetos con derechos, al igual que los adultos. Por lo tanto, es evidente que deben ser acreedores a la supervisión y el cuidado de sus tutores, pero también tener diversas oportunidades para aprender, divertirse, y desenvolverse en su entorno; misión que ahora no sólo pertenece a los padres, las familias y a la escuela, sino que (aunque también suene extraño) también engloba a los otros miembros de la sociedad, ya que forman parte de ella.

Los niños como verdaderos protagonistas

Muchas veces, el reto más grande lo imponemos nosotros mismos, cuando subestimamos las capacidades de aprendizaje y participación que tienen los niños en distintas situaciones. Idealmente, espacios como el hogar y la escuela tendrían que tomar en cuenta su opinión. ¿Quién más, sino ellos, puede orientarnos y expresar sus inquietudes, dificultades, intereses e ideas? ¿Por qué, si son mayormente los niños los que deberían beneficiarse de la enseñanza, son los últimos a los que prestamos atención?

Colega, estoy 100% segura de que estás haciendo un trabajo espectacular en el aula. Hoy, tan solo te invito a verificar que estés permitiendo que los niños como verdaderos protagonistas y como tus alumnitos tengan la misma oportunidad de colaborar contigo en este camino que es la enseñanza. Te aseguro que te van a sorprender.

Con cariño y admiración,

Maestra Gab-Bet (Gabriela Betsabé)

@gabbet.prees

gabbet.prees@gmail.com

¿Que te pareció este artículo de los niños como verdaderos protagonistas? A nosotros nos pareció una reflexión muy interesante para no perder de vista que los niños son seres que merecen poder expresar lo que sienten para aportar también en su educación.

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